COPIAPO, Chile.- Esta tarde se pondrá en marcha la etapa final de una espectacular operación de rescate que no olvida ningún detalle. Estas son algunas de las claves:
El conducto. El agujero por donde sacarán a los mineros tiene entre 66 y 70 centímetros de diámetro. En los primeros 100 metros hubo que introducir tubos de 10 metros de alto y dos centímetros de espesor, con 62 centímetros de diámetro. El proceso se denominó "encamisado".
Los mineros. Dos personas, un experto en salvamento militar y un enfermero de la Marina chilena, serán las primeras en atravesar el túnel. Lo harán para bajar hasta los obreros y prepararlos para la subida.
La subida. Se concretará en una jaula metálica, bautizada Fénix, de cuatro metros de largo y 53 centímetros de diámetro que izará una grúa desde la superficie. Cada minero llevará un arnés especial, que monitoriza su frecuencia cardíaca, respiración, ventilación, consumo de oxígeno y temperatura. En caso de encontrar algún problema, el minero que ocupa la jaula puede realizar un redescenso controlado. Cada operación de subida dura alrededor de una hora.
El examen médico. Al llegar a superficie, con los ojos protegidos por unas gafas especiales, el minero será auscultado inmediatamente por el equipo médico de un hospital de campaña. Posteriormente, será trasladado en helicóptero hasta Copiapó. Los helicópteros ya ensayaron el recorrido, que dura unos 12 minutos. Allí ingresa a un hospital. (Especial)